La importancia del Cuero

El cuero es quizás el material más popular y genuino a la hora de confeccionar un calzado. Reconocido históricamente por su comodidad y elegancia esta materia prima posee varias propiedades y beneficios que quizás no conocías.

Adaptación perfecta al pie

¿Cuántas veces escuchaste la frase, «el cuero cede»? Bien, es muy cierta. El cuero es un material muy elástico y flexible. Se adapta a la forma del pie en el mismo momento en el que te lo calzas y en pocos días adquiere su forma. Por esta excelente propiedad recomendamos que a la hora de elegir un calce y siempre que se trate de cuero, es positivo que aprieten al principio sin que lleguen a molestar.

Probablemente al ponértelos se formarán algunas arrugas en la superficie, que son señal de que se han adaptado al pie, ten en cuenta nuestros consejo para el cuidado del cuero.

Todo lo contrario sucede con calzado de piel sintética que es más duro e incómodo. Al no ajustarse al pie puede provocar rozaduras y heridas, haciendo daño al caminar.

Es transpirable

Al ser un material natural es poroso,  esta cualidad permite que el pie sude menos un detalle no menor si de comodidad e higiene se trata. Por añadidura previene la aparición de hongos y  bacterias que provocan los malos olores en los pies.

Durabilidad

Comprar unos zapatos de cuero es una inversión a largo plazo. Si bien son costosos, este material dura mucho más que los sintéticos. No se agrietan ni se rompen con facilidad. Si aparece alguna raspadura es fácil eliminarla utilizando productos especiales disponibles en las tiendas.

Fáciles de reparar

Aún cuando son menos propensos a dañarse que los sintéticos es posible que en algún momento debas llevarlo al zapatero. En este caso, debes saber que arreglarlos es sencillo y, con un buen trabajo, quedarán como nuevos.

Con un buen mantenimiento ayudas a alargar el tiempo de vida de tus zapatos. Reforzando la idea que son más una inversión a largo plazo y no un gasto.

Comodidad al andar

No podíamos dejar de mencionar este aspecto. Los zapatos de cuero son ligeros. Si tienes que pasar mucho tiempo caminando o de pie este es el tipo de zapatos que debes tener. Gracias a su elasticidad el rango de movimiento es mayor y pueden sentirse como una segunda piel.

Fuente: www.zapatos.shopping/